Este articulo es el segundo de una serie sobre la memoria y evolución del movimiento LGTB+ en nuestro país.
Podría decirse que la temática sexual ayudó a destapar “vergüenzas privadas” de la sociedad española a finales de los setenta. El sexo como acicate de la cultura de esos años en España fue notable; sobre todo, para soltar la rienda a actitudes no normativas que definían al colectivo LGTB+.
España venía de una dictadura, lo que indica vagamente que las leyes en nuestro país, como en cualquier otro que se inicia en el proceso de transición, suele tardar más en adaptar el marco jurídico al marco social que la propia sociedad a su nueva cotidianeidad. Por ello, las ansias de cambio de mentalidad por parte del colectivo en España trajeron como consecuencia reivindicaciones sociales memorables.
Con Franco en sepultura y con el entonces sustituto de Franco, Arias Navarro, quien hacía oídos sordos a la derogación de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social (LPRS) (expuesta en el artículo anterior), encontramos, pese a todo, a una poderosa organización del Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) dispuesta a hacer cambios históricos en España. Tenía como objetivo establecer la tan ansiada igualdad social para el colectivo LGTB+ que lucía por su ausencia más años de los que hacía que el pueblo vándalo había puesto un pie en la Península Ibérica allá por el siglo V d.C.
